top of page

Un cuadro tejido y ancestral

Actualizado: 6 nov 2023


"Yo soy el tejedor, Con mis manos creo. Yo soy el tejedor, con mis manos, destruyo. Yo soy el tejedor, con mis manos renazco. Yo soy el tejedor, con mis manos me transformo. Yo soy el tejedor, con mis manos estoy completo". Miguel Alarcon


El cuadro

La imagen la elegí yo.

Me encantan todos los de atardeceres, en especial como este: con un cielo multicolor de fondo: rojo, naranja y amarillo. Trae a mi mente recuerdos de atardeceres mágicos, con el fuego representado en las nubes.

El sol aparece como una parte central del #paisaje, una enorme bola amarilla iluminando todo a su alrededor.

Como marco, hay un árbol con sus ramas secas, de esos que en otoño parecen desnudarse, soltando sus hojas listo para renovarse, dispuesto a renacer nuevamente en el verano.

Los personajes de la imagen son una pareja de pájaros a punto de besarse, representando para mí el nido, en una escena cotidiana y a la vez llena de #magia.


Suelo mirar esta #obra desde mi cama, antes de irme a dormir, lo siento como una especie de tejido con lazos familiares, con todo el combo: #familia y amigos que aún estando en la distancia, los siento cercanos, mi #tribu.

Por momentos me quedo mirándolo embelesada, sintiendo que soy parte del paisaje. Es una representación del cielo que tanto disfruto, la libertad, es la posibilidad de sentirme un pájaro que vuela con el viento y se asienta tranquilo, confiando en las ramas del árbol que lo sostiene.

Eso logran algunos objetos, hacerte sentir 'en casa'. Es como si a través de ellos se pudiese percibir aromas, memorias, sensaciones cercanas. Ellos despiertan cierta ternura y hacen que se te dibuje una sonrisa en el rostro, de eso me hice consciente escribiendo estas palabras. 

Es posible que para otra persona este sea un cuadro más, típico de una casa de #abuelas. Lo cual me lleva a pensar en las #percepciones y sensaciones tan particulares para cada ser, que despiertan algunos objetos.

En este caso, para mí tenerlo colgado en una pared se convierte en un símbolo, una elección con valor sentimental, que genera placer por la imagen. Además por el hecho de conocer su origen, las manos que lo han construido con su trabajo. Creo que finalmente hay una parte de nosotros, una esencia impregnada en cada una de nuestras creaciones.

Artesanos ancestrales

El cuadro es una obra de arte, hecha por las talentosas manos de una de mis #hermanas.

A tejer y a bordar ella aprendió de mi #madre, de hecho las tres hijas hemos sido en cierto modo artesanas, en un momento de nuestras vidas aprendimos a enredar #hilos. Bien sea con agujas de crochet, de maya, o como en este caso con una aguja capotera sobre una tela de cañamazo en una técnica llamada punto de cruz.

Sin embargo, de las tres ella es la Artista. Se le da muy fácil hacer cualquier trabajo, el diseño y la técnica que se le pida.

Esta es una manualidad hermosa y también representa el alma de mi hermana que me acompaña. En realidad lo siento como el alma de mis hermanas, mi madre, mis abuelas y demás ancestros: todos ellos tejedores de hilos y de sueños. 


Pensando un poco en este oficio, me llegó el recuerdo de una de mis #abuelas, es la imagen que guardo y que muchos miembros de la familia tenemos de ella: tejiendo mochilas -nombradas por ella como jíqueras- hechas en fique.

El fique es una fibra de origen vegetal, en algún momento conocí la planta: es una especie de palmera bastante voluminosa que se 'deshilacha' -se deshila-, generando fibras que luego son secadas, para trensarse, formar una especie de 'lazo' delgado y enrollarse como los ovillos de lana.


Creo que la facilidad y el #talento de mi hermana ha sido una herencia del linaje Velasquez Toro. Este último es el apellido de mi abuela, probablemente proveniente de ancestros tejedores que se ganaban la vida con este #oficio y es posible que la historia provenga de largo tiempo atrás.


El tejido y su historia


Me hice consciente que el tejido es la representación un oficio especial hecho con las manos, que representa una tradición, un trabajo noble y poco reconocido. Muchas veces realizado por mujeres, con un talento especial. La historia proviene de muchas generaciones atrás, representadas en este cuadro y en miles de creaciones que pasan desapercibidas. 

Las más comunes en mi país y creo que en muchas #culturas tejedoras son: cubrelechos -llamados también colchas-, cojines, objetos decorativos, mochilas o bolsos, abrigos como busos o ruanas, gorros, guantes y variadas prendas de vestir. Muchas de estas #creaciones tienen la capacidad de crear espacios mágicos, le dan a los lugares un tinte familiar y acogedor.


Siendo una gomosa por la historia y las historias, encontré el siguiente texto sobre el tema:

"Según la Real Academia de la Lengua un textil es aquel material capaz de reducirse a hilos y ser tejido. El textil no solo ha influido en el ser humano por sus características como material, sino también por la singularidad y relevancia de las técnicas vinculadas al mismo.

De hecho, el hilado no responde al descubrimiento de un material o su obtención, sino a la creación de técnicas y a la acumulación de conocimientos y avances tecnológicos desarrollados durante miles de años para producir tejidos.

Los textiles son los materiales que obtenemos de tejer o entrelazar hilos, creando productos que han servido para vestirnos, decorar viviendas o hacer recipientes.

Su etimología proviene del latín textilis -tejido-, texere -tejer-, pero deriva de la raíz indoeuropea teks, que significa tejer, fabricar, como en el tekhne griego: técnica.


Con la mejora constante de la técnica, hemos utilizado los tejidos a lo largo de nuestra historia para fabricar viviendas -como las jaimas-, elementos de transporte -como las camillas-, recipientes -como los sacos- o elementos decorativos -como las alfombras, las cortinas y los tapices-.

Gracias a la creación de tejidos hemos podido llegar hasta los rincones más recónditos del planeta, sin importar las condiciones climáticas extremas, desde el desierto del Valle de la Muerte hasta el Everest.

Y es que, sin duda, su principal aplicación ha sido de la de fabricar nuestra vestimenta. Comenzamos quitando la piel a otros animales y cosiéndolas entre sí para darnos abrigo, pero, poco a poco, fuimos elaborando nuestras “segundas pieles”, con materiales vegetales y animales, como el lino, el cáñamo, el algodón, la lana o la seda. Desde hace más de 40.000 años tenemos herramientas asociadas al tejido, como las agujas producidas con hueso. Durante el neolítico se inventó el huso y, posteriormente, la rueca que, con el paso del tiempo, daría origen a los primeros telares.




Referencia

UBU Investiga. (2023). Historia de los textiles. Burgos: Universidad de Burgos. Recuperado el 31 de Octubre de 2023, de https://historiamateriales.ubuinvestiga.es/textiles/#A-lo-largo-del-tiempo


En el mundo

Quiero, con este pequeño relato hacer un homenaje a los #tejedores.

En especial a quienes a pesar de los procesos industrializados, en masa, continúan con la tradición. Esos #artesanos que con sus manos construyen abrigos, prendas que nos calientan, bolsos para cargar objetos cercanos que nos acompañan cada día. Elaboran además #arte, con diseños, figuras y colores que hacen de nuestras casas, hogares acogedores, espacios amorosos y únicos.


Los he encontrado lugares muy diversos que he visitado.

Hace poco conociendo el municipio de Güicán en Boyacá #Colombia, encontramos algunos #telares en los que se fabrican tejidos diversos. Prendas como busos, bufandas, guantes y en especial las ruanas: un abrigo típico de esta zona y famoso en todo el país. Creaciones capaces de aliviar el frío propio de esta región, que han permitido habitar un territorio ligado a la gran cadena montañosa colombiana, rico en paisajes hermosos y en recursos naturales, ese que alberga nevados como el Zizuma.


Por otro lado, hace algunos años, estuve feliz conociendo no solo los #tejidos, sino además el proceso de la lana, desde su extracción hasta su coloración.

Esto fue en Cuzco #Perú.

Ambas han sido experiencias, viajes y lugares muy recomendados para visitar. Acá una imagen de estos gratos encuentros.



Y el último acercamiento a este arte, su historia, sus técnicas, herramientas y protagonistas la encontré hace poco en la cuidad que habito: Montréal, #Canadá.

En un lugar bastante especial llamado el Museo de Oficios y Artesanos de Quebec: 'Le Musée des Metiers et Artisans du Québec'.


Algo que me llamó la atención de esta #historia, es saber que las mujeres tejedoras que llegaron con los primeros pobladores, de origen británico y francés, trabajaban en comunidades muy organizadas que se fueron formando: la fuerza del colectivo.

Lo que me asombró es que desde sus comienzos, por allá en los años 1800, estos grupos empezaron a funcionar como organizaciones: logrando crear sindicatos que hacían que su trabajo, tan necesario en un #territorio de fríos extremos, fuese reconocido y valorado.



Sentí que la formación de #comunidad, la unión de esfuerzos, voluntad y energía, es la que ha permitido en sociedades como la Colombiana -de un tiempo para acá-, empezar a hacer visible el #trabajo de los artesanos.

Mi invitación es a valorar estos artículos hechos a mano.


Reconocer su historia y a quienes los elaboran, ya que hoy en día priman los procesos industriales masivos, cada vez más veloces e inmediatistas.

'Fast fashion' o moda pasajera es la tendencia, aún con todas las implicaciones negativas a nivel social, ético y medioambiental. Podemos hacer la diferencia, cada uno de nosotros, siendo consumidores conscientes de lo que usamos, indagando por ejemplo en el origen de los productos, apoyando proyectos y marcas cercanas, locales.


Y en las raíces

Finalmente quiero además hacer un homenaje a mi abuela y #ancestros tejedores.

Últimamente he estado muy movida con el tema de mi 'que hacer' e la vida.

He sido siempre empleada, muy 'corporativa', desarrollando mi trabajo en organizaciones que han dejado una huella especial, por las personas, los ambientes y los aprendizajes, me he sentido muy afortunada en este sentido. En este momento de mi vida quisiera soltar ese 'pertenecer a', 'trabajar para', sin embargo han surgido temores y angustias.

He recibido además el #mensaje de que esta sensación obedece a una resistencia que proviene de mis raíces, de mis ancestros.


Me ha llegado el mensaje de que este talento de mi abuela puede haberse convertido en cierto momento en una #obligación, una tarea difícil, pesada y poco valorada.

Pero finalmente el único medio de 'supervivencia'.

Aunque por parte de mis padres percibí cierta estabilidad económica, satisfacción personal con sus vidas y su 'qué hacer' a pesar de las dificultades, es posible -y así lo he sentido en repetidas ocasiones- que yo esté resonando con sentires de abuelos y otros miembros del #clan.


Es probable que al ser campesinos, trabajadores de la tierra, muchos de ellos hayan sufrido el dolor del desplazamiento forzado. El ser 'desterrados', con las limitaciones y la escasez económica que ello implica. Además con problemas de salud o muertes, que generaban dificultad y caos para toda la familia. Por lo que la opción más segura y confiable se convierte en trabajar para otros, o de otro lado, sentir su #labor como un peso, totalmente desconectada del placer, del #disfrute.


En casos como este es importante poder liberarse de esas #cargas, que se asumen de forma inconsciente. Con la ayuda de las constelaciones familiares, a través meditaciones, momentos de conexión y palabras claves, he podido sanar esos 'contratos'.

El alma empieza a soltar programaciones y condicionamientos:

"Tuviste éxito abuela, te veo, te reconozco. 
Honro tu historia, tu grandeza. 
Te agradezco la vida y te pido la bendición para hacerlo diferente, hacerlo a mi modo".

Escritura y tejido

Para finalizar, quiero contarles que me encanta escribir estas #historias, sin embargo la #escritura como el tejido, es una tarea retadora, creo que es un talento que se va desarrollando, puliendo con mucha práctica, así como el arte de tejer.

Se me hace que escribir es crear un tejido, donde los hilos son las palabras, los signos, las ideas que se van enlazando para crear 'un cuadro' una obra creativa, de igual forma elaborada con las manos. Cuya realización requiere también de atención plena, es sentirse absorto en una tarea que genera gran conexión interna, satisfacción, es sentir que se pasa el tiempo volando cuando estamos en ella. 

Se requiere más que saber la técnica: hay implicados diversidad de componentes, detalles, diseño, planificación, además espontaneidad, cercanía, combinación de colores y formas en una, de palabras y entonaciones en otra.

Se convierten ambas en formas de expresar-nos, formas de crear, manifestar, perpetuar memorias y sentires para compartir-nos, crear vínculos, hacer comunidad.

Por esto para finalizar, en sintonía y resonando con el reconocimiento de oficios, creaciones y personas, les cuento que este texto surgió como una tarea de La Pausa.

Un curso de #escrituracreativa muy recomendado.

Si resuenan con la idea de adquirir o mejorar sus habilidades en escritura creativa y terapéutica, no duden en hacerlo. Me encanta porque además es apoyar una mujer con talento que ha creado una marca muy chévere, con la que resueno bastante: Carolina Chavate @carolinachavate.


Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page